albóndigas caseras de la abuela

Albóndigas caseras de la abuela

Si quieres comer unas ricas albóndigas en salsa, no te puedes perder este rico plato de carne fácil y rápido de preparar: Albóndigas caseras de la abuela.

Las Albóndigas caseras de la abuela representan un plato de carne típico de la cocina española. E te rico plato de carne es muy sencillo y fácil de preparar, y económico también.

Estoy segura que tu abuela te preparó esta receta humilde y hogareña con mucho cariño y amor. Preparar las albóndigas caseras de la abuela de Recetas de la abuela, si que te hará pensar en un abuelita. Así que pongámonos manos a la obra y preparamos unas ricas albóndigas en salsa para chuparse los dedos.

Tiempo de preparación 15 min
Tiempo de cocción 30 min
Tiempo total 45 min
Plato Segundo Plato
Raciones 4 personas

Ingredientes
  

  • 250 gr de Carne de Ternera
  • 250 gr de Carne de Cerdo
  • 50 gr de Migas (Pan blanco sin corteza)
  • 1 vaso de Caldo de Carne
  • 1 Huevo
  • 1 Cebolla Mediana
  • 1 Diente de ajo
  • 1 Patata mediana (Opcional)
  • 3 cucharadas de Leche (40 gr aprox)
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de perejil
  • Aceite virgen extra (al gusto)
  • 3 cucharadas de harina de trigo
  • 1 vaso de Vino Blanco (100 ml)
  • 1 Pizca de pimentón en polvo
  • Agua

Cómo hacer albóndigas caseras de la abuela

  1. «La patata«. (SALTA AL PUNTO 2 SI NO LA VAS A UTILIZAR).
    En nuestra lista de ingredientes, habrás seguramente leído este ingrediente opcional. Personalmente te aconsejo de utilizar una patata mediana, de un 170 gramos, si quieres que tus albóndigas sean tiernas y suaves. Para ello, tendrás que limpiar la patata debajo del grifo con agua fría, para quitar la tierra que se suele pegar en las patatas, y luego tendrás que poner la patata en una cazuela o en una olla pequeña y cubrirla con agua. Pon la cazuela en el fuego y deja cocinar la patata. Estará lista cuando podremos pincharla con facilidad con un cuchillo. Deja enfriar la patata y después quítale la cascara y aplástala bien con un tenedor.
  2. Cogemos un bol amplio y hondo y ponemos a remojo las migas de pan blanco sin corteza con la leche. Dejamos que el pan se reblandezca y se empape todo bien. Para ello podemos mezclar bien los ingredientes con un tenedor.
  3. Añadimos la carne picada. Antes la de ternera y luego la de cerdo y mezclamos todo bien con una cuchara de madera hasta que obtengamos una masa homogénea.
  4. Incorporamos la patata que hemos preparado antes y añadimos también el huevo, el ajo cortado en trocitos pequeños, el pimentón, una pizca de sal y la cucharadita de perejil.
  5. Mezclamos bien todo con una cuchara de madera hasta conseguir una masa suave y homogénea.
  6. A continuación, ponemos dos cucharadas de harina en un plato plano y vamos a darle forma a nuestras albóndigas caseras de la abuela: coge un poco de carne, con una cuchara o con las manos, y trabájala con las manos hasta darle la forma de bolitas. Es súper importante tener listo el plato de harina cerca de ti. Porque tendrás que pasar las bolitas de carne en la harina y darle un poco la vuelta para que se queden bien enharinadas por el exterior.
  7. Calentamos un buen chorro de aceite en una cazuela y ponemos a sofreír nuestras albóndigas hasta que se doren. Cuando estén listas, las sacamos y tiramos el exceso de aceite de la cazuela.
  8. ¡Preparamos la salsa de la abuela para nuestras albóndigas! Pelamos la cebolla y la picamos. Podemos utilizar la misma cazuela donde hemos sofreído las albóndigas, para sofreír la cebolla. Así que ponemos a calentar el aceite y echamos la cebolla. Dejamos cocinar un 10 minutos a fuego medio, hasta que esté bien pochada. Luego añadimos una cucharada de harina y mezclamos todo bien con una cuchara de madera hasta integrar bien.
  9. Añadimos el vaso de vino blanco y dejamos cocinar hasta que el alcohol se evapore. Luego añadimos el caldo de carne y removimos todo bien enérgicamente con la cuchara de madera hasta conseguir una salsa bien cremosa.
  10. Cuando vemos que la salsa empieza a tener esa textura densa que queremos, añadimos las albóndigas y removemos todo a fuego medio durante unos vente minutos más. De esta forma las albóndigas cogerán bien el sabor de la salsa de la abuela y se quedarán suaves y esponjosas.
  11. Tus albóndigas en salsa de la abuela está listas para servir. ¡Qué aproveche!

Consejos para preparar albóndigas caseras perfectas

  1. Para conseguir albóndigas esponjosas y suaves, te aconsejamos de mezclar muy bien el pan blanco con la leche. Este paso es fundamental. Así que ayúdate bien con el tenedor y si necesario añade un poco más de leche a la masa.
  2. ¡Utiliza la patata! Las patatas hervidas te ayudarán a conseguir unas albóndigas en salsa suaves y esponjosas. Así que no te olvides añadir este ingrediente a tu receta.
  3. El huevo es fundamental para que tus albóndigas no se deshagan. Así que si utilizaste un huevo pequeño y te parece que tu masa no está densa, añade otro huevo.
  4. Damos nuestro toque. Creo que cada uno de nosotros tiene que añadir su toque personal a sus recetas. Así que saborea tus albóndigas con las especias que más te gusten. Le puedes añadir un poco más de ajo o pimienta negra o roja, tomillo, romero, orégano. Puedes utilizar las especias que quieras, siempre que queden bien con el resto de ingredientes.
  5. ¡Cuidado con la salsa de la abuela! La salsa para este plato es fundamental. Así que quédate cerca de la cazuela todo el rato. Cocina la salsa a fuego medio y remuévela con una cuchara de madera. Si ves que tu salsa es demasiado seca, añade otro caldo de carne o agua.
  6. Si no tienes caldo de carne en casa, puedes utilizar una pastilla de concentrado de pollo y agua para hacer la salsa de la abuela.
  7. ¡NO quemes la CEBOLLA! Para que la cebolla se quede bien, tienes que dorarla y luego añadir la harina y el caldo.

 

¿Con qué puedo acompañar las albóndigas en salsa de la abuela?

Las Albóndigas casera de la abuela constituyen un plato único saludable y nutritivo, por lo cual es aconsejable comerlas al mediodía. Sé suelen comer con mucho pan, ideal para comer la cremosa salsa de la abuela. Lo mejor sería tostar el pan y rayarle un poco de ajo encima.

También puedes acompañarlas con arroz blanco, con verduras o con un puré de patatas. Por ejemplo podrías comerlas con unas ricas Alcachofas a la plancha.

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